Con la entrada cada vez más temprana de los jóvenes al mundo digital, las transacciones en línea no se quedan atrás. Así, crece el interés tanto de los padres como de los propios adolescentes por saber cómo empezar su vida financiera antes de alcanzar la mayoría de edad. Pero, ¿pueden los menores tener una tarjeta de crédito o solo de débito? ¿Cómo es esta relación con los bancos y cuál es el momento ideal para dar este paso?
Aquí te explicamos todo eso de forma clara, práctica y bien fundamentada.
¿Los menores de edad pueden tener tarjeta de crédito?
La respuesta directa es: no pueden, al menos no una tarjeta de crédito propia e independiente. Por ley, en México, los bancos no están autorizados a emitir tarjetas de crédito directamente a menores de 18 años, ya que se requiere tener capacidad legal plena para asumir una deuda, y el crédito, por definición, implica riesgo, compromiso y responsabilidad contractual.
La única excepción son las tarjetas de crédito adicionales, es decir, cuando el padre, madre o tutor legal tiene una tarjeta principal y solicita una tarjeta adicional vinculada a su cuenta. En este caso, el titular sigue siendo el responsable legal y financiero de todos los gastos realizados con la tarjeta adicional, incluso los que haga el menor.
Esta es una alternativa viable para introducir al joven al uso responsable del crédito, pero requiere supervisión, diálogo y límites bien definidos.
Una opción más accesible: Tarjetas de débito para menores de edad
Afortunadamente, los bancos mexicanos ya ofrecen buenas opciones de cuentas y tarjetas de débito para niños y adolescentes, siempre con el aval y acompañamiento de los padres o tutores.
Estas tarjetas funcionan con el saldo disponible, sin riesgo de endeudamiento, y son excelentes para enseñar conceptos básicos como presupuesto, ahorro y control de gastos. Muchas de estas cuentas no exigen saldo mínimo, no tienen comisiones de mantenimiento y ofrecen funciones en aplicaciones móviles, lo que facilita la supervisión por parte de los padres.
Link Card (BBVA)
Sustituye a la antigua tarjeta Winner Card y permite personalización. Puede generar pequeños rendimientos a partir de $500 pesos, aunque su principal atractivo es la facilidad de tener el dinero bancarizado.
La función de “control parental” en la app permite a los padres establecer metas e incentivar el hábito del ahorro.
No tiene comisión de apertura ni saldo mínimo requerido.
Quienes ya son clientes BBVA pueden solicitarla en línea; quienes no lo son deben acudir a una sucursal con sus documentos y el acta de nacimiento del menor.
Cuenta Junior Santander
Tu hijo podrá acceder a un entorno digital donde podrá controlar, organizar y monitorear su propio saldo. La tarjeta de débito ofrece muchos de los beneficios del banco, incluida una amplia aceptación.
Lo mejor: sin comisión por saldo promedio hasta que el joven cumpla 18 años. Es una excelente forma de comenzar a generar historial crediticio con un banco tradicional en el país.
Incluso para clientes Santander, es necesario acudir a una sucursal para abrir la cuenta.
Suma Menores (Banorte)
Al igual que las anteriores, no requiere montos mensuales mínimos ni saldo promedio. Sin embargo, la cuenta debe abrirse con al menos $500 pesos, lo cual puede generar rendimientos si se mantiene ese saldo.
Una ventaja divertida es el acceso a promociones dirigidas a los intereses de los jóvenes, además de poder personalizar el diseño de la tarjeta. Solo puede solicitarse presencialmente en una sucursal Banorte.
Guardadito Kids (Banco Azteca)
Banco Azteca ofrece esta cuenta para que los padres enseñen a sus hijos a ahorrar. No tiene comisión por inactividad y se puede iniciar con cualquier cantidad desde $1 peso.
Al igual que otras cuentas para menores, no está disponible para apertura en línea ni por app, solo de forma presencial en cualquier sucursal del país.
Cuenta Flexible con tarjeta para menores de edad HSBC
Uno de los bancos más grandes del mundo ofrece esta cuenta básica de débito con diseño personalizable. Requiere un depósito mínimo de apenas $1 peso y no cobra anualidad ni comisiones por saldo mínimo ni otros costos.
Es una buena base para iniciar la vida financiera.
Se pueden hacer retiros de efectivo en cajeros automáticos del mismo banco o en supermercados afiliados.
Scotia Cool
Las tarjetas de débito Visa o Mastercard de Scotiabank dan acceso gratuito al programa de beneficios para cuentas Scotibank. Además, la verificación y el retiro de efectivo no generan comisiones.
Para quienes viajan al extranjero, el banco tiene alianzas con los cajeros automáticos de Westpac (Australia), Deutsche Bank, BNP Paribas, Barclays, Scotiabank y Bank of America.
No requiere monto mínimo para abrir la cuenta. Solo hay que acudir a una sucursal con el tutor legal, un documento de identificación y un comprobante de domicilio reciente.
¿Cuándo considerar darle una tarjeta a tu hijo?
Expertos en educación financiera defienden que la introducción al sistema financiero debe comenzar temprano, siempre que se haga de forma educativa y responsable.
Algunos momentos clave en los que puede ser buena idea darle una tarjeta de débito o adicional de crédito a tu hijo son:
- A partir de los 13 o 14 años, cuando empieza a recibir mesadas o pequeños ingresos.
- Si tiene gastos frecuentes, como transporte, comida fuera de casa o compras en línea.
- Para fomentar responsabilidad, dándole autonomía con límites claros.
- Durante viajes escolares o intercambios, donde el efectivo puede ser poco práctico.
- Para iniciar el control digital de sus finanzas, con ayuda de apps bancarias que muestran extractos, categorías de gasto y metas.
Como dice Sofía Macías, autora del libro Pequeño Cerdo Capitalista:
“La educación financiera no es para volverse rico, sino para tomar decisiones inteligentes con el dinero”.
Y las decisiones inteligentes empiezan con experiencias reales, incluso si están supervisadas.
Vale la pena darle una tarjeta de débito o una adicional de crédito a un menor de edad si, además del consumo, existe un propósito educativo.
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